Cazos, potes y hervidores

Filtros activos

Los cazos, potes y hervidores son utensilios de cocción básicos en cualquier cocina profesional o doméstica. En Hiperchef encontrarás una amplia selección en acero inoxidable, aluminio y cobre, en distintos diámetros y capacidades, para salsas, caldos, leche y todo tipo de elaboraciones al fuego.

Tipos de cazos y recipientes de cocción

Cazos de cocina

De poca altura y con mango largo, son perfectos para preparar salsas, fundir mantequilla o chocolate, calentar leche y elaborar pequeñas cantidades con control total.

Potes y cazos altos

Más profundos que un cazo tradicional, los potes están pensados para cocer legumbres, pasta, caldos y guisos, aprovechando su altura para mayor capacidad de líquido.

Hervidores y cazos lecheros

Diseñados para hervir leche y líquidos sin que rebosen, muchos incorporan vertedor para servir con comodidad y precisión.

Materiales: acero inoxidable, aluminio y cobre

El acero inoxidable 18/10 destaca por su higiene y durabilidad; el aluminio calienta rápido y es muy ligero; y el cobre ofrece una conductividad y un control del calor inmejorables para repostería y alta cocina. Si cocinas con inducción, asegúrate de que el cazo lleve base difusora compatible.

Marcas de cazos y potes en Hiperchef

Disponemos de las mejores marcas de menaje de cocción, como Lacor, Inoxibar, De Buyer, Pujadas y Vollrath, con opciones para uso profesional intensivo y para el hogar.

Preguntas frecuentes sobre cazos, potes y hervidores

¿Qué diferencia hay entre un cazo, un pote y un hervidor?

El cazo es un recipiente pequeño y de poca altura con un mango largo, ideal para salsas, fundir mantequilla o calentar pequeñas cantidades. El pote es más alto y profundo, pensado para cocer legumbres, caldos o guisos. El hervidor (o cazo lechero) está diseñado para hervir leche y líquidos, a menudo con vertedor y mayor altura para evitar que rebose.

¿Qué material es mejor para un cazo?

El acero inoxidable 18/10 es el más recomendado en hostelería por su resistencia, higiene y durabilidad. El aluminio conduce muy bien el calor y es ligero, ideal para calentar rápido. El cobre ofrece un control de temperatura excepcional y es el favorito en repostería y alta cocina. Cada material tiene sus ventajas según el uso.

¿Sirven los cazos de acero inoxidable para inducción?

Solo si llevan base difusora o fondo magnético compatible con inducción. La mayoría de cazos profesionales de acero inoxidable de calidad incorporan un fondo tipo sándwich apto para todo tipo de fuegos, incluida la inducción. Conviene comprobar siempre en la ficha del producto que indica la compatibilidad con inducción.

¿Qué tamaño de cazo necesito?

Los cazos se miden por su diámetro y capacidad. Para salsas y pequeñas elaboraciones bastan diámetros de 12 a 16 cm; para calentar caldos o cocer raciones, de 18 a 20 cm. En cocina profesional es habitual contar con un juego de varios diámetros para cubrir todas las necesidades del servicio.

¿Cómo se cuida un cazo de acero inoxidable?

Conviene evitar la sal en agua fría sin hervir (puede picar el acero), no usar estropajos metálicos abrasivos y secarlo bien tras el lavado. Para manchas o cercos calcáreos funciona muy bien el vinagre o un limpiador específico para acero inoxidable. Un buen cuidado mantiene el brillo y prolonga su vida útil.

¿Puedo meter un cazo metálico en el horno?

Depende del mango. Los cazos íntegramente de acero inoxidable o con mango metálico remachado suelen ser aptos para horno; los que tienen mango de baquelita o plástico no deben introducirse en el horno. Revisa siempre las indicaciones del fabricante sobre la temperatura máxima admitida.