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Chaira de Arcos con caña de acero al carbono cromado y mango de polipropileno antideslizante, en 25 cm (Ø 10 mm) y 30 cm (Ø 13 mm). Asienta y mantiene el filo de cualquier cuchillo de acero entre afilados. Fabricada en Albacete.
Descripción
La chaira para cuchillos de Arcos es una caña de acero al carbono cromado con mango de polipropileno negro antideslizante, disponible en dos largos: 25 cm (ref. 278400, Ø 10 mm, 273 g) y 30 cm (ref. 278510, Ø 13 mm, 459 g). Sirve para asentar y mantener el filo de cualquier cuchillo de acero entre afilados, se fabrica en Albacete (España) y Arcos la recomienda para cocinas domésticas exigentes y cocinas profesionales de volumen medio, con un uso de varias veces por semana. Se sirve en caja.
Las chairas para afilar cuchillos son unos utensilios básicos en toda cocina, tanto como los cuchillos. Mantener el filo del cuchillo afilado en todo momento es fundamental, por seguridad, por alargar la vida útil del cuchillo y por facilitar el trabajo a realizar.
Al contrario de la creencia común, la chaira para cuchillos por sí misma no afila: en realidad lo que hace es asentar y mantener el filo. Con el uso, el borde del filo se dobla microscópicamente hacia un lado y el cuchillo parece romo; la chaira lo endereza y lo alinea de nuevo sin arrancar acero. Por eso es tan importante utilizarla regularmente: unas pasadas antes de cada servicio mantienen un rendimiento constante y espacian mucho los afilados con piedra o afilador, que sí desgastan la hoja.
La regla práctica es que la caña sea al menos tan larga como la hoja del cuchillo más largo que vayas a asentar. La chaira de 25 cm (Ø 10 mm, 273 g) es la más manejable y cubre los cuchillos de casa: cebolleros de 20 cm, cocineros, fileteadores y cuchillos de pan. La chaira de 30 cm (Ø 13 mm, 459 g) es la de cocina profesional: da recorrido de sobra a cebolleros de 25 y 30 cm y a cuchillos de carnicero y jamoneros, y su mayor diámetro y peso la hacen más estable en manos que la usan muchas veces al día. Elige la medida en el desplegable situado debajo del precio.
Las chairas de Arcos se distinguen por su calidad: están fabricadas en Albacete por esta gran marca de cuchillería. Los mangos están pensados para una sujeción firme, son antideslizantes y se adaptan a la mano; el cuerpo de acero al carbono cromado ofrece la superficie ligeramente rugosa que necesita el filo para alinearse sin dañarse. Son ligeras y ergonómicas, y encajan con toda la gama de cuchillos de la marca, como el cebollero de 20 cm de la serie Universal o el juego de cuchillos japoneses de la serie profesional.
Si prefieres una caña más abrasiva, que además de asentar retire algo de acero, Arcos fabrica también la chaira de diamante ovalada y la chaira de diamante redonda, y la chaira profesional de mango blanco para cocinas que trabajan con código de colores. Cuando el filo ya está gastado y la chaira no lo recupera, toca afilar: el afilador de mano de carburo y cerámica de Arcos o el afilador de cuchillos profesional de Arcos devuelven el corte en un minuto. Encontrarás toda la gama en cuchillos de cocina.
| Marca | Arcos, fabricado en Albacete (España) |
|---|---|
| Material de la caña | Acero al carbono cromado |
| Mango | Polipropileno negro, antideslizante |
| Chaira de 25 cm | Ref. 278400, Ø 10 mm, 273 g, EAN 8421002278402 |
| Chaira de 30 cm | Ref. 278510, Ø 13 mm, 459 g, EAN 8421002004261 |
| Uso recomendado | Cocina doméstica exigente y profesional de volumen medio; mantenimiento varias veces por semana |
| Presentación | En caja, con funda para guardarla |
| Disponibilidad | Envío inmediato |
No exactamente. La chaira asienta y alinea el filo que se ha doblado con el uso, y así el cuchillo vuelve a cortar. Cuando el filo está realmente gastado hay que afilar con piedra o con un afilador y después seguir manteniéndolo con la chaira.
La de 25 cm para cuchillos de hasta 20 cm de hoja y uso doméstico; la de 30 cm para cebolleros de 25 y 30 cm, cuchillos de carnicero, jamoneros y uso profesional diario.
Sí. Vale para cualquier cuchillo con hoja de acero, sea de la marca que sea. No debe usarse con cuchillos de cerámica.
Lo ideal es unas pasadas antes de cada uso intenso o, en casa, varias veces por semana. Es un gesto de segundos que mantiene el filo estable durante meses entre afilados.
Límpiala con un paño húmedo y sécala bien; no la dejes en remojo. Guárdala en su funda o en el taco para que la caña no golpee contra otros utensilios.
La de acero al carbono cromado es la de mantenimiento diario: alinea sin desgastar. La de diamante es más abrasiva y retira algo de material, así que sirve para recuperar un filo algo cansado, pero acorta la vida de la hoja si se usa a diario.
Ficha técnica
Ficha técnica
Referencias específicas
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